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  1. Cardiff Women's Aid es un centro de ayuda para víctimas de violencia doméstica ubicado en Cardiff, Reino Unido. Con el estreno de '50 Sombras' en los cines del mundo, han hecho eco de las campañas internacionales de '50 Shades is Abuse' (50 Sombras es Abuso) con estos impactantes afiches que usan citas reales de los libros.







  2. Seguimos con la traducción de Fifty Abusive Moments in Fifty Shades of Grey, un artículo escrito por una sobreviviente de Violencia Doméstica, que nos muestra que el libro es una verdadera apología al abuso y violencia en las relaciones sentimentales.

    Cincuenta Momentos Abusivos en '50 Sombras de Grey' - Parte III



    1.      ¿Quieres espacio? Bueno, no puedes tenerloUstedes saben cómo es, ¿cierto chicos? Un tipo sexy te quita la virginidad y te dice que quiere entrenarte para ser su pareja en el BDSM y para que te sometas a él en abosulamente todo. Es como para rascarse la cabeza, ¿o no? Así que en el capítulo 13, Ana le dice a Christian que ella necesita espacio para pensar todo en profundidad. Ella está en un estado emocional extremo al abandonar la cena en la que estaban. Y llega a casa para descubrir que Christian respeta su deseo de un tiempo para pensar… Soooolo bromeaba! Ella llega a casa y se encuentra con un correo de él, en donde aplica aún más presión para que firme el maldito contrato. Porque, hey ¡¿a quién le puede importar su maldito estado emocional, mientras el pueda conseguir lo que desea?!

    2.      Nada en la vida de ella es más importante como los deseos de ÉLChristian, siendo el ser humano más famoso e importante de TODO el planeta, está presente en la graduación universitaria de Ana, para dar un discurso a los estudiantes. Una vez que todo el proceso se da por terminado, agarra a Ana por el codo y la lleva a la fuerza a un baño de hombres, el cual cierra con llave para empezar el cuestionarle por qué [Ana] no le devuelve los correos y mensajes. A él ni siquiera se le ocurre que Ana pudiera tener otras cosas en la cabeza, mucho menos piensa en lo inapropiado que es agarrarla y encerrarse con ella en un ciarto con el único propósito de manipularla otro poco más. Claro que no. A Christian sólo le preocupa una cosa: que sus necesidades sean satisfechas. ¿Recuerdan ese espacio que Ana le pidió? En vez de dárselo, Christian la somente a presión. Qué lindo.

    ... cualquiera que piense que Christian es el hombre perfecto. Wohooo!


    3.      Consentimiento obligado. En el capítulo 16 vemos a Ana y a Christian – ahora en una relación BDSM supuestamente consensuada – discutiendo sus límites. Ana le pregunta si la emborrachó a propósito para que así se mostrara de acuerdo con lo que él deseaba, y él admite abiertamente haberlo hecho, dándole como excusa patética el necesitar que ella se "comunique de manera más honesta" lo lo que, aparentemente, solo lo puede hacer  cuando está ebria. Esto es ridículo con la mitad de sus neuronas funcinando sabe que manipular a una persona borracha para que haga lo que deseas, ellos realmente no están dando su consentimiento, porque son incapaces de pensar y actuar claramente en este estado.

    4.      Manipulación emocionalSí, más de esto! En el mismo capítulo, Christian comienza a hablar de su torturada infancia. Esto spodría ser triste y conmovedor, si no fuera por el hecho de que Christian culpa a su pasado abusivo por su comportamiento abusivoactual. Nunca hay una excusa para el abuso – siempre es una opción – y usar su infancia de esta manera no es más que una herramienta para asegurarse de que Ana sienta pena por él y no cuestione su conducta. Nuevamente, esto es algo que mi ex hizo conmigo, lo que fue un gran desencadenante [de emociones] cuando leí la historia.

    5.      De vuelta con toda la cantaleta de “no me importan tus sentimientos, sólo los míos”. Una vez que Ana ha pasado por la experiencia de ser azotada, descubre que tiene sentimientos encontrados sobre el tema. Le envía un correo a Christian y le dice que le impactó el sentirse excitada por eso, y que mientras la golpeaba, se sintió abusada. ABUSADA. Esta es una palabra bastante importante para usar y un DOM preocupado se percataría de inmediato que o su pareja no está realmente lista para el BDSM, o que debe ir más despacio para que la situación sea más confortable [para su pareja]. Pero no. Christian responde: “Si así es como te sientes, ¿crees que podrías intentar abrazar estos sentimientos? ¿Lidiar con ellos por mí? Eso es lo que una sumisa haría”. O en otras palabras, “hey Ana, lamento que sientas que abusé de ti,es que aceptarlo, porque otras chicas lo hicieron, ¿cuál es tu problema?". Pedazo de mierda manipuladora y egocéntrica.

    Y sin embargo, arruinó la torta, justo como lo arruina todo. 

    6.      Usa las amenazas para mantener a Ana bajo su control. ¿Recuerdan cómo Ana recién le dijo a Christian que se sintió abusada cuando la azotó? ¿Y recuerdan cómo él le dijo, básicamente, que lidiara con eso en vez de cuidarla como un DOM real haría? Bueno, Ana le promete que intentará lidiar con el tema, y le asegura que, si hubiese querido salir de la relación, hubiese huído a Alaska. Christian le responde: “Que conste que te quedaste a mi lado, sabiendo lo que iba a hacer. No me pediste en ningún momento que parara – no usaste la palabra de seguridad tampoco. Eres una adulta – puedes elegir. Honestamente, espero que la próxima vez mi palma esté vibrando con dolor. Obviamente no estás escuchando la parte correcta de tu cuerpo. Alaska es bastante helado y no tiene lugares donde huir. Yo te encontraría.  Puedo rastrear tu teléfono, ¿lo recuerdas?”. ¿Traducimos eso, desde un “ridículo, con la intención de ser un discurso sexy” a un “significado-en-la-vida-real”. Lo que dice esencialmente es: “No detuviste la escena, lo que significa que no me haré responsable por tus sentimientos. Tienes opciones – siempre que te las permita. No me importa que me hayas dicho que te sientes abusada porque no puedo esperar para golpearte otra vez, independiente si deseas que lo haga o no. Te acosaré donde sea que estés porque tengo la tecnología para hacerlo”. ¿Ven cómo, cuándo se traduce desde la versión romantizada de E.L. James a lo que él dice en realidad, el abuso es mucho más fácil de ver? Christian no es un buen DOM. Christian ni siquiera es un buen ser humano.

    7.      Espera que Ana esté a su entera disposición constantemente. Mientras que Ana va por su vida sin Christian ella de pronto se acuerda había prometido llamarlo pero se le había olvidado. Cuando mira su teléfono encuentra un mensaje de voz, en el cual Christian le insiste en que “necesitas aprender a manejar mis expectativas. No soy un hombre paciente”. No “hey preciosa, estoy un poco preocupado porque no has llamado; ¿estás bien?”. Oh no. Christian sólo está molesto porque Ana no lo ha convertido en su prioridad número uno en todo momento. Ana piensa: “¿Alguna vez me dejará en paz? Me está asfixiando”. Sí, lo hace. Y adivinen qué, fans de "50 sombras". Eso es abuso.

    8.      Otra referencia a querer lastimarla en serio. En el capítulo 18, Christian y Ana están discutiendo su deseo de azotarla nuevamente. Cuando Ana le pregunta si va a golpearla otra vez, él contesta: “Sí pero no será para lastimarte. No quiero castigarte ahora mismo. Si te hubieras topado conmigo ayer en la tarde, pues hubiera sido una historia diferente…”. Entonces, básicamente, si él la hubiese ido a ver cuando ella olvidó llamarlo, la hubiese golpeado con el único propósito de lastimarna, en vez de como una parte de una sexy, consensuada escena BDSM. Eso se llama abuso físico, señores. Y está tan lejos de ser sexy que ya no sé qué decirles.

    Mas o menos a esta distancia de ser sexy. Quizás aún más.


    9.      Intenta controlar su vida – sí. Todavía lo hace. Ana y Christian van a ver a sus padres, poco después de que él confiesa que le hubiera gustado hacerle daño, si la hubiese visto después de que cometiera el horrendo crimen de olvidar llamarle. Mientras se dirigen al lugar, Ana le avisa que piensa visitar a su madre. Christian sugiere que ella debería recordar su “acuerdo”, pero cuando Ana le recuerda que jamás firmó el contrato, acordando ser una sumisa  en todo momento, él nuevamente reacciona agarrándola del codo y diciéndole que “esta conversación no se ha terminado”. Y para añadir más insulto a la herida, él es descrito como susurrando la frase de forma "amenazadora". Noticia de último momento, Christian: Es decisión de ella si ve a su madre. No tienes ningún control sobre si ella quiere o no visitar a sus parientes. Eres un completo psicópata total y eso es tan sexy como las ladillas. Un poco más tarde, durante la cena con los padres de Christian, la amiga de Ana – Kate – le pregunta a ella cómo estaba José cuando salieron a beber. Ana no le había dicho a Christian que fue con José, porque mantener cosas en secreto porque te asusta cómo va reaccionar tu pareja es SUPER SANO y Christian reacciona a esta noticia susurrando en un tono "suave y mortal” que “su palma realmente le molesta”. ¿Descripción simple? Quiere pegarle para lastimarla. Porque ella salió con un amigo. ESTE HOMBRE NO ES UN HÉROE ROMÁNTICO. ESTE ES UN MATÓN ASQUEROSO Y ABUSIVO. ¿POR QUÉ, POR QUÉ, POR QUÉ? ¡¡¡¡ ¿POR QUÉ, POR EL AMOR DE MATT SMITH, LA GENTE ENLOQUECE POR ESTE IMBÉCIL?!!!! Yyyyyy respira.

    10.      Más amenazas, combinado con el total conocimiento del hecho de que a él no le importan las necesidades sexuales de ella. Christian decide que Ana necesita ser castigada. Está enojado porque ella desea a ver a su madre. Está enojado porque salió con un amigo. Y para rematarla, está enojado porque rechazó sus intentos de masturbarla en la mesa mientras cenaban con sus padres. Frente de todos. Así que la arrastra a la casa del muelle, y aunque parece que Ana está dispuesta a acostarse con él, rápidamente le suplica que no la golpee (la palabra “suplicar" es usada realmente). Su respuesta busca garantizar el que Ana sepa que el sexo que van a tener sólo es para que él obtenga placer: “Esto es por mí, no por ti, ¿lo entiendes? No te atrevas a acabar te golpearé… no te toques. Quiero que estés frustrada. Eso es lo que haces conmigo al no hablarme; negándome lo que es mío”. 1- Dentro de lo que sé, la negación del orgasmo es algo real en el BDSM extremo pero es algo que – y admito que hablo con nula experiencia en BDSM – supuestamente eleva el disfrute de la mujer, porque cuando finalmente alcanza el orgasmo es como ¡WOW! El punto es que es algo que solo debería ser parte de un acuerdo consensual, donde la pareja sepa qué sucede, porque 2- la negación del orgasmo en un sentido no consensuado (y Ana ciertamente no ha consentido negársele el orgasmo y Christian no lo está haciendo para despertar su la excitación. Lo está haciendo para castigarla) es una forma de abuso sexual. De nuevo, es aquí en donde este libro se pone personal para mí me dan ganas de tirarlo en un río muy profundo, para luego pescarlo, secarlo y prenderle fuego.



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  3. Seguimos con la traducción de Fifty Abusive Moments in Fifty Shades of Grey, un artículo escrito por una sobreviviente de Violencia Doméstica, que nos muestra el libro es una verdadera apología al abuso y violencia en las relaciones sentimentales.

    Cincuenta Momentos Abusivos en '50 Sombras de Grey' - Parte II


    1.      No tiene consideración por su bienestar emocional o físico cuando toma su virginidad. Anastasia Steele es una virgen. Incluso va tan lejos como para decirle a Christian que jamás se ha dado placer a sí misma. O simplemente dicho, es no tiene absoluta experiencia en el sexo y está claramente nerviosa. Entonces ¿cómo nuestro "héroe" liberará a Ana de su odiosa virginidad? Le dice “Voy a cogerte ahora, señorita Steele… duro”. Y desgarra su virginidad, haciéndola gritar. Luego le dice que quiere que esté “adolorida”. Incluso si te gusta el sexo duro, cuando tomas la virginidad de una chica, de seguro que tienes un poco de consideración por el hecho de que su primera vez pueda ser dolorosa. Pero no, no Christian “soy-un-cabrón” Grey. Sólo se preocupa por sus propias necesidades sexuales. ¿A quién le importan las de ella, eh?

    2.      Tendencias aterradoras y posesivas. Una vez que el sexo ha ocurrido, Christian no hace esfuerzo alguno para esconder su naturaleza posesiva. Durante su segundo encuentro sexual de la tarde, le dice a Ana: “Cada vez que te muevas mañana, quiero que recuerdes que he estado aquí. Sólo yo. tú eres mía.” Um, ¿Christian? Ella se pertenece a sí misma. Y tú eres un imbécil.



    3.      Posesión (otra vez). En el capítulo 10, momentos después de conocer a la madre de Christian, Ana recibe una llamada telefónica de su amigo José. Tengan en mente que Ana no tiene control en quién la llama en cualquier momento dado, aún cuando devuelva las llamadas. Christian está obviamente enojado porque ella le ha estado hablando a otro hombre. Este comportamiento es tan enfermizo que sé de doctores increíblemente hábiles que no serían capaces de salvarlo. Christian literalmente no tiene el derecho de enojarse porque ella le habla a otro ser humano que resulta tener pene.  Pero lo está. Porque él es un desperdicio de tinta de impresora. Cuando Ana le dice a Christian que quiere hacer una llamada telefónica, él asume automáticamente que es a José (en realidad, ella quiere llamar a Kate) y le dice: “No me gusta compartir, señorita Steele, recuerde eso”. Esto lleva a Ana a preguntarse “qué le sucedió al hombre generoso, relajado y sonriente que me estaba haciendo el amor hace media hora”. Bueno, Ana, él ya obtuvo lo que quería de ti y ahora está mostrando su verdadera cara. CORRE.

    4.      Control (otra vez). Créanlo o no, todavía estamos en el capítulo 10… Christian, habiendo estado de un humor malísimo con Ana desde la llamada telefónica con José, le dice que se apresure y firme su contrato de BDSM, para así “poder detener todo esto”. Cuando Ana le pregunta qué quiere decir, le explica que lo que desea detener es “tú, desafiándome”. ¿Desafiándolo? Al querer hablarle a su mejor amiga sobre sexo o por recibir una llamada telefónica que ella no pidió. Esto no es BDSM, es sobre querer un nivel enfermizo de control sobre cada aspecto de la vida de Ana. En la realidad, un hombre con ese grado de obsesión sobre el control no es una buena pareja y aún así, E.L. James desea que nos deleitemos con esto y fantaseemos con Christian como si fuera el obsequio de Dios para las mujeres. NO.

    5.      Una regla para él, otra para ella… en el capítulo 11, Ana lee el “contrato sexual” que Christian le dio. Un párrafo particularmente preocupante le informa que “el amo se reserva el derecho de dar permiso a la sumisa para marcharse de su servicio a cualquier momento y por cualquier razón. La sumisa puede solicitar su libertad en cualquier momento, solicitud que será otorgada a la discreción del amo…” por lo tanto, Grey puede decidir que puede deshacerse de Ana como un saco de patatas en cualquier momento que se le dé la gana, ¿Pero ella tiene que pedirle permiso para terminar su acuerdo? De nuevo, esta es una manera en que Christian mantiene todo el poder en la relación y le niega a ella todo el suyo. ¿Relaciones como ésa? No son sanas.



    6.      Manipulación (¿Qué? ¡¿Más de ella?!) ¿Recuerdan la última vez que vimos a Christian Grey? Estaba enfadado con Ana por tener la audacia de recibir una llamada telefónica que no sabía que recibiría. Estaba reteniendo el afecto y en general haciéndola sentir confundida y molesta. Consecuentemente, Ana ha estado pensando sobre no firmar el contrato sexual. En el capítulo 11, sin embargo, Christian le envía algunos correos coquetos y amistosos y ¡BAM! – Ana está toda emocionada y feliz nuevamente. Esta es la forma en la que los abusadores operan, señores. Te hacen sentir triste y/o confundida sobre lo que pudiste haber hecho para que se enojara contigo, luego cuando quieren algo de ti (como cuando Christian quiere que Ana firme el contrato), cambian los engranajes y se vuelven todo sonrisas, haciendo que la persona a la que están manipulando se sientan especiales y deseadas otra vez. Este alivio que fluye a través de las venas de la persona es lo suficiente para hacerlos olvidar el comportamiento desagradable que vino antes y todo el ciclo del abuso continúa. Yo era esa persona siendo manipulada. Y era este abuso emocional entre Christian y Ana lo que realmente tocó un nervio cuando leí los libros. ¿Glorificar la peor experiencia de mi vida? Ah E.L. James. Eres muy amable.

    7.      Sin respeto por los deseos de Ana. Por el capítulo 12, Ana tiene otra duda y ha decidido que no está segura si puede manejarse con una relación completa como la que Christian insiste en tener. Ella le envía un correo diciéndo que fue un gusto conocerle, y luego se ríe sobre el pequeño chiste que saca. ¿Él verá el lado divertido, cierto? Incorrecto. Christian se aparece horas más tarde en su apartamento, diciéndole que quiere que le responda a su correo en persona. No hay nada de tierno sobre su conversación. Ana está claramente intimidada por él y piensa “Si le digo que era una broma, no creo que se impresione”. Además, está buscando alrededor de su dormitorio un método para escapar. Si ésa no es una bandera roja, realmente no sé qué es. El hecho es que, si Christian tomó el correo en serio y pensó que Ana no estaba dispuesta a verlo de nuevo, debió haber respondido y preguntar por qué o simplemente quitársela de la cabeza y buscar a alguien más. ¿Aparecerse en su casa cuando ella lo está rechazando y él no está seguro si es una broma o no? Horrible. Y después en el capítulo acepta abiertamente que no pensaba que fuera una broma; merodea por allí porque estaba enojado y se acuesta con ella para persuadirla para que cambiara de opinión. Este sujeto es una mierda.

    8.      Violación. Christian se aparece sin ser invitado. Procede a intentar seducir a Ana, dado que eso es todo lo que hace. Ana le dice que no quiere tener relaciones y que prefiere conversar. “No’, protesto - apartándolo”. Pero este es Christian Grey. El cubo de escoria abusiva que sólo considera sus propios deseos. Así que, escuchando a la mujer por quien dice preocuparse dar un “no” muy claro en cuanto al sexo, él responde con estas palabras: “Si forcejeas, ataré tus pies también. Si haces un ruido, Anastasia, voy a amordazarte. Quédate callada. Probablemente Katherine esté oyendo afuera ahora mismo”. Entonces procede a tener sexo con ella, a pesar del intento de ella de apartarlo y decirle que “no”. No entiendo cómo la gente no percibe esto mínimo como un asalto sexual, pero aparentemente, dado a E.L. James escribe que Ana disfruta el sexo que Christian le forzó tener, tenemos que ignorar el hecho de que ella le pidió que se detuviera y él no lo hizo. Ni siquiera sé cómo alguien puede defender esa escena pero les prometo, que he tenido un puñado de fans de Cincuenta Sombras intentándolo.

    9.      Amenazas abiertas. El capítulo 13 muestra una cita con cena durante la cual Ana y Christian discuten los aspectos más finos del “contrato sexual”. Christian le dice que estarán comiendo en una sala de cena privada. Ana le dice que prefiere quedarse en público, en suelo neutral. Le pregunta a ella, “¿tú crees que eso va a detenerme?”. Básicamente, no sólo se rehúsa a escuchar la petición de Ana sino también está diciéndole que no estaría a salvo de sus avances donde quiera que estén. ¿¡Es este el tipo que la cultura pop nos quiere meter con cuchara y todo?! No gracias, no tengo tanta hambre realmente. 




    10. Usar el sexo como arma. Me parece que un montón de fans de Cincuenta Sombras les gustan estos libros porque se emocionan por un tipo que sabe exactamente lo que quiere sexualmente. Es una expresión estándar bastante común en la (literatura) erótica y puedo ver el atractivo. Pero Christian Grey usa el atractivo que Anastasia ve en él para manipularla e intimidarla en cada movimiento. Incluso ella misma lo reconoce: “No puedo lograrlo. Es su arma más potente, usada contra mí.” Cada vez que Ana cuestiona algo o se aproxima a decir que no a algo, Christian empieza a seducirla, usando palabras y acciones que están calculadas para hacerla ceder. Cuando Ana le dice que no quiere quedarse por la noche con él en el capítulo 13, él se vale de besos apasionados y palabras bien seleccionadas para intentar manipularla y hacer que cambie de opinión. Obtener consentimiento de esa forma es coerción en su máxima expresión, abuso directo y categórico de lo peor y es prueba de que Christian la ve, en las propias palabras de Ana, como “una vasija vacía, que es llenada a su capricho”. Eso no es sexy, señoritas. Por el amor de Dios; si un tipo sólo está interesado en convencerte hasta el cansancio que de que le digas que sí a todo lo que él quiera, sin la minúscula sombra de consideración por tu verdadero bienestar, es un cretino TOTAL. Evítalo. 


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  4. Esta es una de las principales razones por las cuales, con unas amigas, decidimos iniciar este sitio. Este artículo de Emma Tofi nos impactó profundamente, ya que es un análisis de la(s) novela(s) desde el punto de vista de una sobreviviente de una relación abusiva (su experiencia.

    Es un tanto difícil encontrar artículos en español que hablen sobre '50 Sombras', más allá del marketing, del intento de vendernos una historia de violencia doméstica como una historia romántica, o de cómo la lectura del libro puede "liberar" la sexualidad de las personas. Faltan artículos en los que la comunidad BDSM de su posición como lo hacen las comunidades de habla inglesa. Más aún, faltan artículos en donde mujeres (incluso hombres) que hayan vivido relaciones abusivas, comenten sobre su postura frente al libro.


    Por eso quisimos traducir este artículo, Fifty Abusive Moments in Fifty Shades of Grey, para compartirlos con todos. Como el artículo original es un poco largo, lo dividiremos en 5 partes para facilitar su lectura.


    Cincuenta Momentos Abusivos en '50 Sombras de Grey' - Parte I



    Sí. Estás leyendo el título correctamente. Estoy cansada de que me digan que no hay abuso en Cincuenta Sombras de Grey que he decidido juntar algo de ello en una lista. Una lista de cincuenta momentos abusivos, para ser exactos. Porque, bueno, soy realmente mala para los títulos de blogs por lo que jugaré con el título del libro. Estoy consciente de que esto va a ser un proceso LARGO y por lo tanto un blog muy, muy extenso que leer, pero si de alguna forma has tropezado con él como un fan de Cincuenta Sombras, te imploro que por lo menos le eches un vistazo. ¿Piensas que no es posible que pueda haber cincuenta ejemplos de abuso en la novela de “romance” más vendida de todo el tiempo? Piensa otra vez…

    1.      Christian Grey es un acosador. En el capítulo dos de la primera novela de la trilogía (así es, en el capítulo dos – E.L. James nada es si no apresura la marca con su numerito del abuso-como-amor), Christian se aparece en el lugar de trabajo de Ana. Le reclama que resultó estar “en el área”. Le dice que estaba visitando la universidad local pero no hay explicación del porqué, cuando vive en una ciudad la cual indudablemente tiene sus propias tiendas de hardware, sintió la necesidad de visitar justamente la tienda donde Ana trabaja. No lo compro por un segundo y sabiendo que es lo que viene a lo largo de la trilogía, sé que es sólo el primer ejemplo de la personalidad acosadora de Christian (spoiler: él admite acosarla y averiguar su lugar de trabajo en el segundo libro). El texto hace obvio que él se apareció allí deliberadamente para ver a Ana, a través del uso torpe de E.L. James del monólogo interno de Ana mientras ella medita el hecho de si no es posible que él haya querido verla y hubiese encontrado el modo de hacerlo. Así que podemos estar seguro de que ese es exactamente lo que hizo. Descubrió dónde ella trabajaba y apareció sin anunciarse. Quizás deberíamos considerar esto sexy. Yo creo que es espeluznante.

    2.      Inmediatamente se vuelve posesivo con Ana – incluso antes de que se vuelvan pareja. Prepárense todos, porque aún estamos en el capítulo dos a estas alturas. Después de que se apareciera en el lugar laboral de Ana, a tres horas donde vive realmente, Christian se involucra en un flirteo más bien rebuscado e increíblemente obvio con la desventurada Ana. Luego, mientras que Ana recorre con la mirada los artículos que Christian desea comprar en la caja registradora, uno de sus amigos hombres se acerca. Christian observa a este amigo interactuar con Ana y toda esta conducta cambia. Si bien Christian es algo más que un extraño para Ana, resulta indiscutible que está profundamente disgustado en el hecho de que ella le esté hablando a otro hombre. Ana se confunde por su abrupto y completo cambio de carácter, preguntándose: “Vaya, ¿le he ofendido?”. No Ana. Pero es probablemente una señal de que tú deberías huir muy rápido en la dirección opuesta de este monstruo del control absoluto.

    3.      Su manipulación/intimidación de Ana empieza justo en su primera cita. Christian lleva a Ana por café en el capítulo tres (sí, todavía estamos recién en el tercer capítulo). Durante su cita, usa una variedad de técnicas de manipulación, diseñadas para hacer que Ana se cuestione a sí misma y recordarle que él tiene todo el poder en su relación inicial. Le dice que no use su primer nombre, asegurándose mientras que él le puede llamar Ana, ella está atrapada con el “Señor Grey” o “Señor”. Él dice cosas como “deberías encontrarme intimidante” y le dice que es demasiado reservada “excepto cuando te sonrojas, lo cual es a menudo”. Ana descaradamente tiene poca autoestima y no puede creer que un hombre tan atractivo como Christian Grey quisiera invitarla a una cita, así que sus palabras se hunden en su subconsciente (no me hagan empezar con el hecho de que Ana puede aparentemente comunicarse con su subconsciente; sólo voy a asumir que E.L. James vive en un mundo en donde los diccionarios no existen) y empieza a pensar de que no es lo suficientemente buena para él. Esta carencia de autoconfianza es lo que la mantendrá en la relación, incluso cuando se vuelva más abusiva y Grey lo sabe. La forma en la que le habla en este capítulo no es sexy. Es manipulación calculada.




    4.      La advierte mantener distancia. Miren, sé que me estoy repitiendo porque sabrá Dios, si pasan por mis blogs del año pasado, encontrarán mucho sobre Cincuenta Sombras y porqué lo odio tanto, ¿pero esto ahora mismo? Esto es algo importante. Los abusadores hacen esto a menudo; le dicen a la persona que siguen que él/ella debe alejarse de ellos porque son “peligrosos” o “malos para ti”. De nuevo, es manipulación, diseñada para asegurarse que la persona no haga tal cosa, porque están demasiado intrigados y/o excitados por el abusador. Mi propio ex y abusador me dio una advertencia similar a la que Christian le da a Ana y funcionó en mí; me quedé con él. Y por supuesto, cuando las cosas se pusieron malas, me culpé a mí misma por no oir a sus advertencias en vez de culparlo a él por su conducta. ¿Un aviso a aquellos que aún no han leído Cincuenta Sombras? Ana hace exactamente lo mismo.

    5.      La acosa una segunda vez. En el capítulo cuatro, Ana y sus amigos salen a beber para celebrar el haber finalizado la universidad. Después de recibir regalos caros de parte de Christian (a pesar de advertirle que se alejara de él; ¡¿Ven cómo la confunde deliberadamente?!), Ana decide llamarlo borracha desde el club. Christian le exige saber dónde se encuentra. Ella se rehúsa y le cuelga. Christian la llama de vuelta diciéndole que irá por ella. Así que vamos a desglosarlo: Ana le ha dicho que no quiere contarle dónde está. Él ha dicho que va por ella. Y lo hace. Admite abiertamente que rastrea su teléfono móvil para determinar su paradero. Eso, mis amigos, se llama acoso. Es ilegal, es una forma de abuso y es definitivamente, definitivamente no sexy o un comportamiento romántico.

    6.      La lleva de vuelta a su hotel cuando está demasiado borracha para dar consentimiento. El capítulo cinco comienza con Ana despertando en la cama de Christian. Se preocupa de que puedan haber tenido relaciones sexuales pues no se recuerda cómo llegó allí. Christian insiste en que fue un caballero pero ese no es verdaderamente el punto; es apenas todavía poco más que un conocido casual de Ana y aún a estas alturas (y recuerden, sólo tenemos cinco capítulos hasta ahora) ya la ha manipulado e intimidado, le ha dicho que se aleje mientras le envía obsequios caros, ha admitido abiertamente rastrear su móvil a fin de acosarla y llevarla ahora a su hotel con él cuando se desmayó en vez de llevarla a su casa. No es un héroe. El mismísimo hecho de que Ana le ha preguntado si se acostó con ella debería decírselos. Un hombre decente hubiera ayudado a los amigos de Ana a llevarla de vuelta a su propia cama y llamarla al día siguiente para ver cómo está. Christian Grey no es un hombre decente.


    Y ahora "yo" necesito un trago


    7.      Empieza a usar lenguaje amenazante y control incluso antes de que estén en una relación. Mientras Ana y Christian discuten los eventos de la noche anterior, Christian le advierte: “Si tú fueras mía, no serías capaz de sentarte por una semana después de la payasada que armaste ayer”. ¿La payasada que ella armó? Oh sí, ir con sus amigos y emborracharse. Tú sabes, algo de lo que está completa y absolutamente en su derecho de hacer, porque es su vida y su cuerpo. Y para que conste, amenazarla con golpes a causa de su comportamiento no es BDSM. A estas alturas en la historia, Christian no ha hablado en lo absoluto sobre el BDSM. Este es sólo una amenaza de violencia física. Ohhhh, desmayo. Ana está tan emocionada ante el pensamiento de ser “suya” que descarta su amenaza y supongo que E.L. James sólo espera a que el lector lo haga también. Pues no esta vez, E.L.

    8.      Un poco más de acoso… en el capítulo seis, Christian conduce a Ana hacia su casa desde su hotel. Mientras se estaciona fuera de su apartamento, ella piensa: “Tardíamente me doy cuenta que no me ha preguntando dónde vivo – aún así él sabe. Pero entonces, envió los libros, por supuesto que sabe dónde vivo. ¿Qué acosador, rastreador de teléfonos y propietario de un helicóptero no sería capaz de hacerlo?”. Este es, si me mantengo en la línea de mi propio blog, el tercer ejemplo de acoso hasta ahora y no estamos siquiera en la mitad del primer libro. La forma en que su comportamiento es casualmente tomado a la ligera, aunque me hace soltar algunas risas, realmente me molesta. Hora de confesión: una vez me llegó un texto que simplemente decía: “Puedo ver tu casa desde donde me encuentro ahora. La luz de tu dormitorio está encendida”. No dormí esa noche. Eso es porque el acoso es repugnante y aterrador y abusivo. NO SEXY.

    9.      Aislarla de su familia y amigos. Después en el capítulo seis, Ana y Christian empiezan a discutir la idea de una relación sexual. Christian – risiblemente, si me lo preguntan – le dice a Ana que antes de que los dos se pongan a tener sexo y ensuciarse, tiene que firmar un acuerdo de no divulgación. Es decir, tiene que estar de acuerdo en no hablar a nadie de lo que sucede entre ambos. Una bastante práctica de asegurarse que Ana no tenga a nadie con quién sincerarse sobre sus preocupaciones…


    El resultado de la búsqueda mostrada es la razón fundamental por la que temo por el futuro de la humanidad


    10. No la prepara adecuadamente en lo que va a meterse y la manipula para firmar el acuerdo. Ana no tiene experiencia en el sexo, además del BDSM. Ella sabe que no es algo a lo que accedería inmediatamente, pensando para sí: “Él es peligroso para mi salud, porque sé que voy a decir sí. Y parte de mí no quiere.” Christian sabe que Ana lo desea, así que cuando le pregunta qué obtendrá ella de su relación sexual, él simplemente responde “yo”, manipulándola nuevamente. La bombardea entonces con información sobre lo que él desea en su arreglo sexual propuesto, dándole su preciosa y pequeña oportunidad de responder. Cuando finalmente le pregunta cuáles son sus límites, ella confesa ser virgen y Christian está molesto con ello. Se refiere a quitarle su virginidad como “un medio para un fin”. Por favor, que alguien me diga: ¿en qué momento se supone que encuentre a este imbécil atractivo?


    Dejamos hasta acá la primera parte de este artículo, mañana seguiremos con otros 10 momentos abusivo en '50 Sombras de Grey'.


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    Cincuenta Momentos Abusivos en '50 Sombras de Grey' - Parte II
    Cincuenta Momentos Abusivos en '50 Sombras de Grey' - Parte III
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